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NASRUDÍN “UDS YA SABRAN”

NASRUDÍN

31/08/2011 05:05:09 a.m.

Nasreddin, o Nasrudín, es un personaje mítico de la tradición popular sufí, una especie de antihéroe del islam, cuyas historias sirven para ilustrar o introducir las enseñanzas sufíes, se supone vivió en la Península Anatolia en una época indeterminada entre los siglos XIII y XV.

Su origen es medieval y se le conoce en lugares como Egipto, Síria, Asia central, Pakistán y la India. También en Turquía y Rusia. Su fama se extiende desde Mongolia hasta Turquía, e incluso el sur de Italia, en Sicilia (donde es conocido por el nombre de Giufà) y en Cerdeña, y sus aventuras y anécdotas se cuentan en multitud de lenguas distintas

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Historia

Nasrudín es un Mulá (maestro) que protagoniza una larga serie de historias-aventuras-cuentos-anécdotas, representando distintos papeles: agricultor, padre, juez, comerciante, sabio, maestro o tonto. Cada una de estas historias cortas hace reflexionar a quién la lee u oye, como una fábula, y además suelen ser humorísticas, con el humor simple de lo cotidiano, a veces con contrasentidos y aparentes absurdos.

Sus enseñanzas, que han sido y son utilizadas por los maestros del sufismo, van desde la explicación de fenómenos científicos y naturales, de una manera más fácilmente comprensible, a la ilustración de asuntos morales.

Idries Shah popularizó en Occidente al personaje a través de diversas recopilaciones de estos cuentos breves rescatados de la literatura y tradición oral de las culturas donde es conocido. Nos hace saber que el personaje paso a la figura árabe de Joha para reaparecer en el folklore de la Isla de Sicilia para después aparecer en algunas historias atribuidas a Baldakiev en Rusia así como al antiguo libro francés de las Fabulas de María de Francia.

Cuentos

 

Nasrudin…
(Un cuento Sufi)

https://i0.wp.com/upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/6/66/Nasreddin.jpg/225px-Nasreddin.jpg

Nasrudin entró a una casa de té y declamó :”La luna es más útil que el sol”
-¿Porqué ? le preguntaron y él les respondió:”Porque por la noche TODOS necesitamos más luz”…

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¿ SABEN DE QUÉ LES VOY HABLAR ?

Esta historia comienza cuando Nasrudin llega a un pequeño pueblo , en algún lugar lejano de Medio Oriente.

Era la primera vez que pasaba por ese pueblo y una multitud se había reunido en el auditorio para escucharlo.
Nasrudin, q en verdad NO sabia q decir (porque él sabia q NADA sabia), se dispuso a improvisar algo y así intentó salir de la situación en la q se había involucrado. Entró muy seguro y se paró frente a la gente, abrió sus manos y dijo:

Supongo que si ustedes están aquí ya sabrán que es lo q yo tengo para decirles.

La gente dijo:-NO… ¿Qué es lo q tienes para decirnos?,No lo sabemos, Háblanos, QUEREMOS ESCUCHARTE!
Nasrudin contestó:-Si ustedes vinieron hasta aquí, sin saber lo q yo vengo a decirles , entonces…

NO están PREPARADOS para escucharlo; dicho esto se levantó y se fue.


La gente quedó sorprendida , todos habían ido esa mañana para ESCUCHARLO, pero el hombre se iba simplemente diciéndoles eso…


Había sido un fracaso total, si no fuera porque uno de los presentes (nunca falta uno),mientras Nasrudin se alejaba , dijo en voz alta:

¡Que INTELIGENTE!, ¡Que INTELIGENTE! y como siempre sucede cuando uno NO entiende nada y otro dice “que inteligente”, para NO sentirse un idiota, uno repite :

Si, claro, ¡Que INTELIGENTE! y entonces TODOS comenzaron a repetir lo mismo:

¡Que inteligente! Hasta que uno añadió:

Si que inteligente, pero…que BREVE!, hasta que otro agregó:

”Tiene la brevedad y la síntesis de los sabios, porque tiene razón

 ¿cómo nosotros vamos a venir aquí, sin siquiera saber q venimos a escuchar?

Que estúpidos hemos sido, hemos perdido una oportunidad maravillosa, que iluminación que sabiduría, vamos a pedirle a éste hombre que nos dé una segunda conferencia.


Entonces fueron a ver a Nasrudin, la gente había quedado tan asombrada con lo que había sucedido en la primer reunión que algunos comenzaron a decir que

 “El conocimiento de él era demasiado para reunirlo en una sola conferencia”, al escuchar eso, Nasrudin dijo:-NO, es justo lo contrario, están equivocados, mi conocimiento apenas alcanza para UNA conferencia, nunca podría dar dos…

La gente dijo:-Que humilde! y cuanto más Nasrudin insistía en que NO tenía nada para decir , con más razón la gente seguía insistiéndole , querían escucharlo una vez más.

Finalmente, después de mucho empeño Nasrudin, acepta dar la segunda conferencia. Al día siguiente el “supuesto iluminado”, regresó al sitio de reunión, donde había más gente que el día anterior, ya todos sabían del éxito de la primera conferencia.


Nasrudin ,se paró frente al público e insistió con su técnica:

SUPONGO QUE USTEDES SABRÁN LO QUE HE VENIDO A DECIRLES (la gente estaba avisada de NO dar la misma respuesta )entonces respondieron:

SI, CLARO, POR SUPUESTO, POR ESO ESTAMOS AQUÍ.


Nasrudin bajó la cabeza y entonces añadió:-

Bueno si TODOS YA SABEN QUE ES LO QUE VENGO A DECIRLES , NO VEO LA NECESIDAD DE REPETIR,(se levantó y se volvió a ir).

La gente quedó más que SORPRENDIDA, porque aunque ahora habían dicho otra cosa , el resultado había sido el MISMO; hasta que alguien , otro alguien gritó:_

¡BRILLANTE! y el resto comenzó a decir :_¡QUE MARAVILLOSO!, ¡QUE ESPECTACULAR!, ¡QUE SENSACIONAL!, ¡QUE BÁRBARO!, hasta que alguien dijo:

Sí, pero…mucha brevedad.
Es cierto , se quejó otro,
capacidad de síntesis dijo un tercero y enseguida se oyó…queremos más, queremos escucharlo una vez más! ,queremos que éste hombre nos dé más de su sabiduría!.


Entonces una delegación de “notables”, fue a ver a Nasrudin (para pedirle la tercer conferencia)

Nasrudin dijo que NO, que de ninguna manera, que él NO tenia conocimientos para dar una tercer conferencia y q además ya tenia q regresar a su ciudad de origen.

La gente le imploró, le suplicó, le pidió una y otra vez , aquella persistencia lo persuadió y nuevamente Nasrudin acepta el desafío (temblando, pero dio el ok).


Por tercera vez se paró frente al público (se había formado una multitud ) y les dijo:

“SUPONGO Q USTEDES YA SABRÁN DE LO QUE LES VOY A HABLAR”.

Esta vez ,la gente se había puesto de acuerdo, solo el intendente del poblado contestaría y el hombre de la primera fila dijo:

Algunos SÍ ,otros NO!

En ese momento un largo silencio sacudió el auditorio , todos incluso los más jóvenes siguieron a Nasrudin con la mirada .
Entonces, el maestro respondió :

EN ESE CASO…LOS QUE SABEN CUÉNTENLE A LOS QUE NO SABEN.

Ninguna oreja, ningún crimen

Un día, el juez pidió a Nasrudín que le ayudara a resolver un problema legal.
¿Cómo me sugerirías que castigue a un difamador?
Córtales las orejas a todos los que escuchan sus mentiras -replicó el mulá.

 Sendas diferentes

Tú eres un gran místico -le dijo uno de sus pupilos a Nasrudín-, y sin duda sabrás por qué los hombres siguen sendas diferentes a lo largo de su vida, en vez de seguir todos una única senda.
Sencillo -contestó el maestro-. Si todo el mundo siguiera la misma senda, todos acabaríamos en el mismo lugar; el mundo, perdido el equilibrio, se inclinaría, y todos nos caeríamos al océano.
 
  La luna es mas util

Nasrudin entró a una casa de té y declamó :”La luna es más útil que el sol”
-¿Porqué ? le preguntaron y él les respondió:”Porque por la noche TODOS necesitamos más luz”…

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ENTRE OTRAS DE INTERNET

LA VOZ DEL DESIERTO

La Sabiduría de las Arenas

31/08/2011 02:41:06 a.m.

Un arroyo, desde su nacimiento en las lejanas montañas, después de atravesar todo tipo de paisajes, alcanzó por fin las arenas del desierto. Igual que había cruzado todas las demás barreras,

el arroyo trató también de cruzar esta, pero se encontró que en cuanto se adentraba en la arena, sus aguas desaparecían.

 Sin embargo, estaba convencido de que su destino era cruzar ese desierto, y de que a la vez no había manera de cruzarlo. Entonces una voz oculta, que salía del mismo desierto, le susurró:

“El viento cruza el desierto, e igualmente puede hacerlo el arroyo”.

El arroyo objetó que estaba arremetiendo contra la arena, pero que sólo estaba siendo absorbido; que el viento podía volar y de que gracias a esto podía atravesar el desierto.

“Arremetiendo de tu manera habitual no podrás atravesarlo. Desaparecerás o te convertirás en una marisma. Debes dejar que el viento te lleve a tu destino.

“¿Pero cómo puede esto suceder?”.

“Dejando que el viento te absorba”.

Esta idea no era aceptable para el arroyo. Después de todo, nunca antes había sido absorbido.

No quería perder su individualidad, y una vez que la hubiese perdido, ¿cómo iba a saber que podría volver a recuperarla?

“El viento”, dijo la arena, “cumple esa función. Evapora el agua, la transporta a través del desierto, y después la vuelve a dejar caer. Al caer en forma de lluvia, el agua se vuelve a convertir en un río”.

“¿Cómo puedo saber que esto es verdad?”

“Así es, y si no me crees, no podrás convertirte más que en un cenagal, e incluso eso te costará muchos, muchos años; e indudablemente no es lo mismo que un arroyo”.

“¿Pero, no puedo seguir siendo el mismo arroyo que soy hoy?”

“No puedes seguir así en ningún de los casos”, dijo el susurro. “Tu parte esencial es transportada y vuelve a formar un arroyo. Tú recibes el nombre que tienes, incluso hoy, porque no sabes que parte de ti es la esencial.”

Cuando el arroyo escucho esto, comenzó a resonar un cierto eco en sus pensamientos. Débilmente, recordó un estado en el cual él —¿o era una parte de él?— había sido sostenido en los brazos del viento. También recordó —¿lo recordó?— que esto era lo que realmente había que hacer, aunque no necesariamente lo más obvio.

Y el arroyo hizo ascender su vapor hacia los acogedores brazos del viento, que suavemente y con facilidad le llevaron hacia arriba y a lo lejos, dejándole caer suavemente en cuanto alcanzó la cima de la montaña, muchos, muchos kilómetros más allá.

Y como había abrigado sus dudas, el arroyo fue capaz de recordar y grabar con más fuerza en su mente los detalles de la experiencia.

Él reflexionó. “Sí, ahora he conocido mi verdadera identidad”.

El arroyo estaba aprendiendo. Pero las arenas susurraron: “Nosotras lo sabemos, porque lo vemos suceder un día tras otro y porque nosotras, las arenas, nos extendemos desde la orilla del río por todo el camino hasta la montaña”.

Y por eso se dice que el camino por el que el arroyo de la vida tiene que continuar su viaje, está escrito en las arenas.
 

EL MUNDO DEL SUFI

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Entramos hoy en el mundo del sufismo. Es un mundo, pero no una visión del mundo.

Es una transcendencia, pero no una filosofía de la transcendencia. No predica ninguna teoría, sencillamente te da consejos prácticos.


El sufismo no es especulativo. Es absolutamente realista, pragmático, práctico. Es práctico, no es abstracto. Por eso, no es una visión del mundo
. Y tampoco sistematiza el conocimiento, porque no es una doctrina.
Una doctrina es una explicación completa de la existencia. El Sufismo no es una doctrina; no tiene una explicación para la existencia,
es un camino hacia los misterios de la existencia.

 No te explica nada, simplemente apunta a lo misterioso. Te guía hacia lo misterioso. El sufismo no desmitifica la existencia. Todas las doctrinas lo hacen: su trabajo consiste en hacer conocido, desconocido, destruyendo el misterio, destruyendo el milagro.

El sufismo te conduce de un milagro a otro, profundizando en la maravilla.
No es una doctrina, porque no da una explicación completa de nada,
sólo te da pistas muy pequeñas, momentos de intuición. No hila y teje filosofías; hila y teje historias, anécdotas, metáforas,  parábolas, poesías.

No es una metafísica, son metáforas. Es un dedo apuntando a la luna. No puedes entender a la luna analizando el dedo. Pero si sigues la dirección con interés, si estás en armonía, entonces llegarás a ver la luna. El dedo no es la luna, el dedo no puede ser la luna, sin embargo puede señalar el camino.
Las historias sufíes no son filosóficas.
Son sólo suaves indicios, susurros. El sufismo no grita, sólo susurra. Naturalmente, sólo aquellos que están listos a escuchar con interés —no sólo con interés si no con empatía—, sólo aquellos que están dispuestos a abrir sus corazones confiando y rindiéndose pueden entender lo que es el sufismo. Sólo aquellos que son capaces de amar pueden entender qué es el sufismo. ¿Cuál es su mensaje?

No es un análisis lógico; ni es tan ilógico como el zen. El sufismo dice que ser lógico es un extremo y ser ilógico, el otro. El sufismo está a medio camino, ni lógico ni ilógico. No se inclina ni a la izquierda ni a la derecha. No es absurdo. No es lógico como Sócrates y no es absurdo como Bodhidharma.

Se dice que Bodhidharma y Sócrates sólo parecen diferentes, pero que sus perspectivas son iguales. De hecho Bodhidharma es más lógico que Sócrates; por eso tropieza con la ilógica. Si vas siguiendo la línea de la lógica, antes o después, llegas a un punto en el que ves que la lógica se acaba, pero el viaje continua.

Bodhidharma es un Sócrates que ha hecho todo el camino y ha llegado a ese extremo en donde termina la lógica pero la vida continúa. Bodhidharma parece diferente pero su perspectiva es socrática; es intelectual.

El zen está muy en contra del intelecto, pero estar en contra del intelecto es seguir siendo intelectual.

El zen es una anti filosofía, pero ser antifilosófico es ser filosófico: esa es tu filosofía.

El sufismo evita los extremos. Sigue el punto medio, el medio exacto, el Término medio.
En el zen la palabra clave es, ‘atención’.
En el sufismo la palabra clave es, ‘de corazón’. Recuerda esto; te aclarará en donde difieren. El zen está en contra de la mente, pero va más allá de la mente a través de la mente. El sufismo no está en contra de la mente, al sufismo la mente le es completamente indiferente.

El sufismo está enfocado en el corazón; simplemente no se preocupa de la mente. Es de corazón. Sí, al sufí también le ocurre un cierto tipo de despertar. Si llamamos a un despertar en el zen satori, despertar de la mente, entonces tendremos que acuñar un termino para el despertar sufí: ‘despertar del corazón’. El camino del sufí es el camino del amante.

El camino del zen es el camino del guerrero, del samurai. Y por esta diferencia básica en la perspectiva…
Ambas usan cuentos. El zen utiliza los cuentos y el sufismo también utiliza los cuentos, pero sus cuentos tienen un sabor diferente, un tono diferente.

El cuento zen es absurdo, es un acertijo, y un acertijo que no puede ser resuelto. Puedes intentarlo, pero nunca serás capaz de resolverlo. Esa insolubilidad es intrínseca; es intrínseca al cuento zen. Tiene que ser absurdo porque es un truco para destruir tu mente, para hacer temblar tu mente. Es una espada…, para matar tu mente. Casi te vuelve loco, porque parece que no tiene ninguna solución y tienes que seguir meditando sobre esta la historia. Es un truco para meditar. La mente da muchas soluciones, pero todas las soluciones son rechazadas por el Maestro. El discípulo llega, día tras día, con nuevas soluciones, y el Maestro sigue gritándole: “¡Esto es un disparate! ¡Continua buscando!” A veces pasan meses, a veces años, y entonces llega el momento en el que el discípulo ve que no hay solución. Y ten en cuenta, si simplemente crees que no hay solución entonces no has entendido la cuestión. Te has dado cuenta de que no existe una solución. En ese estado de no solución, de no conclusión, sucede una transcendencia, un salto, un salto cuántico, has ido más allá de la mente a través de la mente. El cuento zen funciona como una espada que corta el nudo de la mente.

El cuento sufí no es un acertijo, es una parábola. No es una conmoción, no es una espada; es persuasión, es seducción. Es el camino del amante. Es suave, delicado y femenino. El zen es muy masculino, el sufismo es femenino. La historia zen te vuelve loco: a través de la creación de un estado enloquecido de la mente te ayuda a ir más allá. ¡Te vuelve loco! La historia sufí te intoxica poco a poco, pero inevitablemente.
En la historia sufí hay poesía, hay un ritmo. La historia sufí tiene que ser contemplada, no hay que meditar sobre ella. Sobre la historia zen hay que meditar. La historia sufí tiene que ser embebida, saboreada como una taza de te, disfrutada en una actitud relajada. La historia zen tiene que ser penetrada con una mente muy concentrada, con una actitud muy tensa, con intensidad. Tienes que enfocar todas tus energías en la historia. Tienes que olvidarte de todo el mundo; sólo existe ese cuento pequeño y absurdo. Y sabes que no tiene solución, y aún así tienes que poner toda tu energía en él. Y mientras tanto sabes que esto es absurdo, no te va a conducir a ningún lado, pero el Maestro te dice: “¡Reflexiona! ¡Concéntrate! ¡Presta atención! ¡Fíjate en el acertijo del cuento!”
El cuento sufí tiene que ser escuchado simplemente como un cuento. Los sufíes son grandes contadores de cuentos. Beben té o café, se sientan todos juntos en un lugar agradable, cálido. Comienza el cuento, el Maestro cuenta el cuento. Y el cuento sólo da vislumbres, pistas, pero muy potentes, muy penetrantes. Todo lo que se requiere por parte del discípulo es que escuche, no atentamente sino con interés, con un corazón abierto, sin ninguna tensión. Hay que disfrutar del cuento. Cuando lo disfrutas te revela sus misterios.
Algunas cosas más antes de que empecemos a disfrutar del cuento: te he dicho que el sufismo no es una visión del mundo. Es una visión, no una visión del mundo. Una visión del mundo significa que sigues siendo el mismo y empiezas a creer en una filosofía, en ciertas explicaciones acerca de la realidad. Sigues siendo el mismo, no has cambiado en absoluto. La visión del mundo te añade algún conocimiento: te vuelves más erudito.
Una visión te transforma. Una visión sólo ocurre si eres transformado, si eres transportado a otras altitudes, a otras cumbres, a otras profundidades de la vida.
El sufismo es una visión. De hecho llamarlo “sufismo” no es correcto porque no es en absoluto un “ismo”. Los sufíes no le llaman “sufismo”; este es un nombre dado por personas ajenas a él.

Ellos llaman a su visión tassawuri, una visión de amor, un acercamiento amoroso a la realidad. Es enamorarse de la existencia. La persona que piensa acerca de la existencia es un poco antagonista porque hace de la existencia un problema, como si la existencia le estuviera desafiando y él tuviera que descifrarla; tiene que descifrar el misterio, tiene que destruir el misterio. Él lucha.


Los sufíes dicen: nosotros y la existencia somos uno. No hay necesidad de luchar. Si persuades, cooperas, invitas, amas, ofreces tu amistad, la existencia comienza a revelar sus misterios. No hace falta violarla.

El método científico, el método filosófico, el método intelectual, ¡es una violación! Es obligar a la existencia a descubrir su corazón. Es desnudar a la existencia por la fuerza y con violencia.

La violencia puede ser a través de métodos científicos o de métodos lógicos, da igual, pero hay violencia. El filósofo ha adoptado un punto de vista como si la existencia no estuviera dispuesta a desvelar sus misterios; hay que obligarla. Es una manera de aproximarse violenta.
El sufismo dice que esto no es necesario, la existencia está esperando a que te acerques para poder descubrirte su corazón. La existencia está esperando a que te enamores de ella. Si estás profundamente enamorado de la existencia, comienza a abrirse, comienza a desvelar sus secretos.

Ha estado esperando mucho tiempo a que te acerques. No es necesario forzarla, ¡no es necesario violarla! Puedes enamorarte.
Una visión del mundo es una postura agresiva,
una visión es una postura de amor.
Te he dicho que el sufismo no es una doctrina, porque todas las doctrinas crean una esclavitud. Crean prisiones a tu alrededor.

El sufismo es libertad. No crea ninguna doctrina a tu alrededor. No te dice que creas en una cierta doctrina. Sí, habla de confianza, pero no habla de creencia.

Jalaluddin Rumi

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El mundo de Rumi no es ni exclusivamente el mundo de un Sufi, ni el mundo de un Hindú, ni un judío, ni un cristiano; es el estado más alto de un ser humano – un ser humano completamente desarrollado. Un ser humano completo no es encasillado por limitaciones culturales; él toca a cada uno de nosotros

¡Ven, ven, quienquiera que seas, ven!
Infiel, religioso o pagano, poco importa.
Nuestra caravana no es la de la desilusión!
Nuestra caravana es, la de la esperanza!
¡Ven aunque hayas roto mil veces tus promesas!
¡Ven, a pesar de todo, ven!

Caravana de locos enamorados

Somos ladrones encantadores,
Que robamos corazones,
y nunca desfallecemos,
Porque somos los amigos del Uno.

El tiempo de los viejos sermones
ha pasado,
Nosotros apuntamos directamente
al corazón.
Si la mente intenta entrar a hurtadillas
Y tomar el mando,
nosotros le echaremos el lazo
sin demora.

Convertimos el veneno en medicina
Y nuestras penas en bendiciones.
Todo lo que nos era familiar,
A quienes amábamos
y a nosotros mismos,
Tuvimos que dejarlos atrás.
Bendito sea el poema que viene
a través de mí,
pero no de mí,
Porque el sonido de mi propia música
Ahogaría la canción de Amor.

Los poemas de Rumi se pueden oír hoy en las iglesias, sinagogas, monasterios de Zen, así como en la escena del arte/del funcionamiento/de la música de Nueva York del centro de la ciudad.” Según profesor Majid M. Naini, la vida y la transformación de Rumi proporciona el testimonio y la prueba verdadera que la gente de todas las religiones y procedencias puede vivir junta en paz y armonía.

Las visiones, las palabras, y la vida de Rumi enseñan cómo alcanzar la paz y felicidad interna, para poder ,finalmente, parar la corriente continua de la hostilidad y el odio y alcanzar la paz y armonía globales verdaderas.

¿Qué puedo hacer, oh musulmanes?, pues no me reconozco a mi mismo.

No soy cristiano, ni judío, ni mago, ni musulmán.

No soy del Este, ni del Oeste, ni de la tierra, ni del mar.

No soy de la mina de la Naturaleza, ni de los cielos giratorios.

No soy de la tierra, ni del agua, ni del aire, ni del fuego.

No soy del empíreo, ni del polvo, ni de la existencia, ni de la entidad.

No soy de India, ni de China, ni de Bulgaria, ni de Grecia.

No soy del reino de Irak, ni del país de Jurasán.

No soy de este mundo, ni del próximo, ni del Paraíso, ni del Infierno.

No soy de Adán, ni de Eva, ni del Edén, ni Rizwán.

Mi lugar es el sinlugar, mi señal es la sin señal.

No tengo cuerpo ni alma, pues pertenezco al alma del Amado.

He desechado la dualidad, he visto que los dos mundos son uno;

Uno busco, Uno conozco, Uno veo, Uno llamo.

Estoy embriagado con la copa del Amor, los dos mundos han desaparecido de mi vida;

no tengo otra cosa que hacer más que el jolgorio y la jarana.

 

Bab ‘Aziz: El príncipe que contemplaba su alma

Sobre un desierto avanzan dos figuras, una niña llamada Ishtar y su anciano abuelo ciego, un sufí llamado Bab’Aziz. Buscan la gran reunión de derviches que tiene lugar cada treinta años en un sitio desconocido al que se llega con fe y escuchando el silencio del desierto.

 como el del príncipe que se pierde en el desierto y se convierte en derviche tras contemplar en el agua su alma. Abuelo y nieta se cruzan en el desierto con Osman, que sufre por volver a ver a una bella mujer que encontró una vez en el fondo de un pozo; y con Zaid, cuyo canto hizo que recuperara la belleza que había perdido.

PASTOR DE GACELAS
BabAziz, el sabio sufí
Alegorías sufis

  • Una gacela acompaña a Bab’aziz durante toda la película, siendo el punto de encuentro con la historia del príncipe, quien resulta ser él mismo.
  • Para el sufismo, un “Pastor de Gacelas” es un hombre muy sabio, siendo ésta la segunda alegoría del porqué este animal y no otro.
  • En el poema de las mariposas, tampoco es casual este animal, pues para el sufismo (al igual que muchas otras tradiciones) la mariposa representa el alma del ser humano.
  • En la tapa de la película, existe un error conceptual de la traducción con respecto a su tapa en inglés, esta frase “to find the beloved one must have faith”, fue traducida como “Para encontrar aquello que se ama uno debe tener fe”, si bien es correcta en el contexto occidental, la traducción debió haber sido “Para encontrar al Amado uno debe tener fe”, ya que en la tradición sufi el amante es el sufi y el amado es Allah.
  • La historia de Osman, el hombre que cae al pozo y encuentra allí a la mujer más hermosa, que al final termina siendo una ilusión, representa los aspectos de los nafs (personalidades) que constantemente intentan volver a lo ilusorio, aunque esto signifique ir hasta los más profundo de nuestro engaño (tirarse a profundos pozos de agua).
  • Durante toda la película el personaje Hussein (quien busca al derviche pelirrojo que mató a su hermano) es robado y engañado hasta terminar solamente con un taparrabo por vestimenta (alegóricamente habiendo realizado su “vaciado” de todo lo inútil) termina siendo investido por Bab’aziz como un derviche.
  • Al preguntar Ishtar a Bab’aziz donde era la reunión, éste contesta que sólo hay que caminar (transitar un camino espiritual) y tener fe para llegar a la reunión (con Allah)

        VER AQUI LA HISTORIA DEL PRÍNCIPE EN CASTELLANO :

        http://www.webislam.com/?idv=1363

DIVERSAS FUENTES DE INTERNET

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